Salud

Niños y tecnología

«Es que si no le pongo los dibujos en la tablet no me come» cuando es el adulto el que encuentra en la tecnología la justificación perfecta para su uso o «es que a mi amigo ya le han comprado un móvil sus padres» cuando es el niño el que reclama prematuramente la independencia a sus
progenitores a través de un smartphone. Y oye, ya puestos a pedir que tenga de 64Gb para arriba, que hay que hacer muchos vídeos para el TikTok.

¿Pero cómo saber cuándo hay que comprarles el primer móvil? ¿cómo incide en la salud de nuestros hijos el uso de la tecnología y la exposición temprana a la luminosidad de sus pantallas?

La respuesta es clara: cuanto más tardemos mejor.

Un artículo del diario El País informa de un estudio de la Universidad de Calgary a embarazadas dispuestas a que se analizara el desarrollo de sus futuros bebés, concretamente a cómo les afectaría el tiempo que pasan delante de pantallas: televisión, ordenadores, videojuegos, tabletas
y móviles. Pues bien, el resultado del estudio realizado a 2.400 niños canadienses mostraba que el exceso de tiempo frente a la pantalla puede tener consecuencias para el desarrollo de los niños.

«Cuando los niños pequeños están observando pantallas, pueden perder oportunidades importantes para practicar y dominar las habilidades interpersonales, motoras y de comunicación», recoge el estudio. Así que dejemos que los niños sean niños y se comporten como tal. Que la tecnología está bien pero en su justa medida, mejor. Que los niños tienen que hacer cosas de niños: jugar, reír, llorar, estudiar, merendar, tomar danoninos, comunicarse con nosotros y dormir.

Y con los niños menos niños lo de comprarles el último modelo de iPhone depende, en cierto modo, de cuándo y cómo se pongan de acuerdo entre ellos —entre los amigos y compañeros de clase— y también del chantaje emocional al que nos sometan. Y es que para ese momento hay que estar preparados, amigos, porque ese momento llegará.

Fuentes consultadas: Artículo del diario El País “Un nuevo estudio asocia el uso de pantallas con un peor desarrollo de los niños”.