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Tenemos que tener en cuenta que combinando textiles podemos cambiar o renovar un ambiente sin invertir mucho dinero en ello. Las telas nos permiten combinar de maneras diferentes colores y texturas, para generar efectos visuales impactantes y realzar una habitación.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta a la hora de crear una buena combinación de colores en nuestros textiles es prestar atención a los colores de paredes y muebles. Lo segundo es plantearnos qué piezas vamos a introducir en nuestra habitación que se confeccionen con telas.

A esta edad muchos niños hacen diabluras a la hora de acostarse pero los padres, estoicos, las aguantan porque es la continuación de hábitos anteriores. Entre los dos y tres años un niño duerme entre nueve y trece horas diarias y la mayoría de ellos hacen sólo una siesta de dos o tres horas después de comer, pero algunos siguen echándose dos cabezaditas de menor duración. Otros no duermen nada en absoluto durante el día. A menos que esté de mal humor y parezca muy cansado por falta de sueño, no tiene ningún sentido forzarlo a hacer la siesta durante el día.

Curiosamente, los que han adquirido buenos hábitos al acostarse se vuelven tan rutinarios que si se cambia el orden de hacer las cosas, por ejemplo, la hora de dormir, ponerse el pijama, lavar los dientes, leerle un cuento, abrazar su muñeco o peluche favorito, el beso de buenas noches y marcharse apagando la luz, es posible que se queje e, incluso, que le cueste conciliar el sueño.

Patricia- Trastadas de mamá - Mamá bloggera

Una buena forma de fomentar el descanso nocturno de nuestros pequeños es creando un ambiente adecuado. Es cierto que dependiendo de la edad de cada niño, se necesitan unas cosas u otras, que los recursos que con seis meses nos funcionaban, al año dejan de ser útiles… pero poco a poco lograremos ir descubriendo que es lo que a nuestro pequeño le ayuda a dormir.

Hay peques que necesitan bañarse antes de acostarse, es como poner fin a la actividad diaria. El agua calentita, el jabón, la crema y después el  masaje relajante hace que se vayan preparando para dormir.

El diseño y el buen gusto en las camas para niña.

Una vez que hemos averiguado qué tipo de colchón se adapta a las necesidades de  nuestra niña (edad y medidas de la cama), podemos pedir aún más: crear un ambiente agradable que ayude a la relajación para que nuestra pequeña descanse plenamente. Para ello, la elección en el diseño y el buen gusto de las camas de niña es muy importante, siendo los colores unas de las elecciones más importantes.

elegir diseño y opiniones de camas niña y camas niño ECUS KIDS

La influencia que ejercen los colores que nos rodean es conocida tanto en adultos como en niños, por esta razón debemos cuidar al máximo cada detalle que pueda influir en el estado de ánimo de nuestra hija.

Mama contra corriente - Mamá 2.0

Tarde o temprano, todos los bebés empiezan a dormir más horas seguidas por la noche. Y muchos padres, la primera noche que eso ocurre, se llevan un buen susto. Después de noches y noches en las que cuando te estás quedando frita se despierta el bebé y otra vez vuelta a empezar, uno no está psicológicamente preparado para que una noche su despertador interno no suene a la misma hora de siempre.

A mí no se me olvidará en la vida aquella noche. El nene tendría unos dos meses y algo, era muy chiquitín. Se durmió sobre las 23.30h y nosotros al mismo tiempo. No era algo habitual, normalmente yo me quedaba despierta al menos hasta la toma de las 01.00h porque siempre, siempre, la pedía y me daba mucha más rabia dormirme un ratito para luego despertarme que quedarme despierta. Pero aquel día estaba molida y caí frita nada más dormirse el peque. De pronto, abro el ojo y veo en el reloj de la mesita de noche: las 06.00h.

Hasta los 18 meses de edad la mayoría de los niños suelen ser “dominables” e incluso, fáciles de llevar. A partir de esa edad y hasta los cuatro años muchos de ellos cambian su comportamiento radicalmente: se vuelven negativistas, oposicionistas y desafiantes. El “no y mío” son sus palabras preferidas. A esto lo llamamos los « terribles dos ».

dormir a los dos años - terribles dos

Dormir a los dos años - Terribles dos

Pero, ¿qué pasa con los niños a los 18 meses? Descubren que pueden rechazar y oponerse a lo que se les pide, que tienen el poder de rechazar o hacer lo contrario de lo que pedimos.  Dormir a los dos años – Terribles dos

Isabel García-Zarza, creadora del blog Mi vida con hijos

En nuestro completo catálogo de trastornos del sueño no podía faltar, además de una niña que se despierta continuamente y deambula por la casa y de episodios variados de ‘descontrol’ de esfínteres (que no voy a detallar para no revelar vergüenzas familiares), un niño con terrores nocturnos. Ese también lo tenemos dentro nuestra surtida gama de « todoloqueustedpuedenecesitarparanodormirunanochedeuntirónniporequivocación ».

terrores-pesadillas-infantiles-nocturnas

No recuerdo cuándo empezó el mediano, que tiene ya cinco años, con estos episodios de pánico, pero ya llevamos varios años con ellos.

Mama contra corriente -  Mamá 2.0

Algo que creo que le conviene saber a cualquiera que vaya a tener un bebé es que los recién nacidos no distinguen entre la día y la noche hasta pasados unos cuantos meses. Está bien conocerlo porque así evitará que nos tiremos de los pelos cuando al nene le de por dormir de día y permanecer buena parte de la noche despierto reclamando atención y estímulos. Bueno, quizá nos tiremos de los pelos igual, pero al menos sabremos que no es culpa de nadie, que es la naturaleza la que nos ha hecho así y seguramente tendría sus buenas razones para ello. El bebé de este modo se garantiza una atención continuada las 24 horas del día, que no sólo incluye la alimentación, algo que hoy día es fundamental pero antaño, cuando vivíamos en cavernas, debió serlo muchísimo más.

bebe durmiendo

¿Podemos hacer algo al respecto? Lo primero, dejar pasar el tiempo y no agobiarse innecesariamente. Entiendo que cualquiera que ha decidido tener un bebé conocía de antemano que los primeros meses se duerme poco y mal y, más adelante, según la suerte que se tenga, todo mejora. Pero sí que hay algo que se puede hacer para que poco a poco el bebé vaya encontrando el día cada vez más interesante: tener la casa bien iluminada, hablar en voz alta, tener música puesta o la televisión, hablarle y estimularle siempre que se pueda…

A partir de los seis meses los niños se vuelven cada vez más independientes, sin embargo, también aumenta en ellos la incertidumbre respecto a separarse de sus padres. A medida que crece, el bebé se da cuenta de que su madre no puede estar siempre a su lado, y que empieza a depender de otras personas. Se pone nervioso cuando uno de sus padres desaparece y llora para intentar que vuelva.

Puede ser un momento difícil, llamado ansiedad de separación, al pasar de la dependencia a la independencia y, para resolver esa tensión existe el llamado objeto transicional que proporciona tranquilidad al bebé con algo que llena el vacío, algo que le recuerda a sus padres y a sus atenciones. Cuando está cansado le ayudará a conciliar el sueño, durante una separación lo tranquiliza, si está enfadado lo consuela y si está en un lugar extraño le ayuda a sentirse como en casa.

La siesta, una necesidad para los niños

En sus primeros tres años de vida, los niños adquieren las bases necesarias para aprender nuevos conocimientos de manera adecuada y relacionarse con el mundo que les rodea. Y la siesta es vital para ello, ya que ayuda al cerebro a retener la información. Además, una buena siesta libera de tensiones y ayuda a los más pequeños a recuperar las energías desgastadas, reponer fuerzas y mejorar el sueño durante la noche.
Y, a menudo, una buena siesta a menudo marca la diferencia entre una tarde agradable y otra para olvidar, ¿cierto? Y aquí es cuando entra en acción la denominada « siesta del carnero, siesta del borrego o siesta borreguera », es decir, la que se duerme antes de la comida del mediodía.

La siesta del carnero, por Trastadas de Mamá

la importancia de la siesta del carnero para Ecus Kids

Este tipo de siesta la conocí por un compañero de trabajo, antes nunca había oído hablar de ella, o por lo menos llamarla así. Se conoce por siesta del carnero aquella que se realiza antes de comer. Puede que en otras partes se la conozca por otro nombre o descripción.

Este tipo de siestas para mi hijo son “veneno”. En sus cortos 27 meses tan sólo se han producido unas cuatro siestas de este tipo y todas con idéntico resultado. El domingo aprovechando lo poco que nos queda del bono Faunia nos fuimos a ver a los “amimales”. Estuvimos dando vueltas por el parque con los abuelos viendo a los lémures, mariposas, cocodrilos, pingüinos…. Sobre la una y media decidimos irnos a casa, comer allí y echarnos la siesta.

colchones de cuna de Ecus Kids para las mejores horas de siesta

Eric estaba agotado, no paró en ningún momento de subir y bajar rampas, correr, entrar y salir de los recintos… por lo que nada más sentarle en la silla del coche se quedó dormido (siesta del carnero).