• English
  • Español
  • Français
Menu

Un consejo para dormir todos mejor: adaptarse

30 August 2011,   By ,   1 Comments

En esta nueva entrada de la campaña de Ecus Kids sobre el descanso y el sueño en familia, me había propuesto escribir sobre qué consejos daría yo para dormir mejor, pequeños truquitos para descansar de una manera más eficaz… pero he cambiado de parecer. Creo que cada niño es un mundo, que cada cierto tiempo atraviesan etapas de sueño que no tienen por qué parecerse a las anteriores y que cada familia tiene una organización a la hora de dormir que difere tanto entre unas y otras que no creo que la receta que vale para unos pueda valer para todos.

Si aún así alguien me insistiera para que le dijera cuál es nuestro secreto para haber dormido siempre bastante bien, le diría sin dudarlo: adaptarnos a las necesidades de los tres, priorizando siempre la del niño. Cuando mi hijo era muy pequeñito, para dormirse necesitaba espacio y relativa soledad, por eso empezó a dormir en su cuna grande y su habitación mucho antes de lo que yo tenía previsto. En el momento en que cambió de opinión y decidió que ya estaba bien de dormir solito y que en adelante prefería dormir bien pegadito a nosotros, como si de un hamstercillo se tratara, también lo respetamos. Estoy segura de que por la fuerza hubiéramos podido conseguir que siguiera durmiendo solo pero nos hubiera costado muchas, muchísimas noches de llantos interminables, de despertares constantes y de irritabilidad al día siguiente.

Las revistas (y muchos libros) están plagadas de consejos sobre cómo dormir al bebé, como si el bebé no supiera lo que tiene que hacer. He leído todo tipo de cosas, algunas con las que estoy más de acuerdo y otras con las que disiento totalmente pero siempre me he preguntado por qué no se suele proponer, simplemente, cubrir esa necesidad afectivo-emocional que puede estar reclamando el niño en un momento dado. Es como si en mitad de la noche quiero hacerle un arrumaco a mi marido y este me aparta de mala manera diciéndome que hace mucho calor. Seguro que me duermo bastante triste y a la mañana siguiente no quiero su beso de buenos días, ¡y eso que yo soy una adulta!

Estoy segura de que hay familias que no se atreven a probar otras formas de dormir por el qué dirán, porque las amenazas sobre que el niño nunca dormirá solo y de un tirón hasta que vayan a la mili pesan mucho. Pero cuando una noche haces lo que realmente te apetece hacer y lo que el niño necesita y descubres que así se descansa mejor, yo creo que hay poco que añadir. Adaptándose seguro que se encuentra la forma perfecta para cada familia.


1 Comment:

  1. Sebastián Espuny says:

    Totalmente de acuerdo!

Leave a Reply