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Hablemos del sueño: Fases del Sueño

11 October 2011,   By ,   0 Comments

Anteriormente hablamos de la cantidad de horas de sueño que nuestros niños van necesitando según la edad, sin olvidar que no todos los niños duermen lo mismo y de igual forma. Tenemos claro que dormir es una primera necesidad, como comer y respirar y que de igual forma que alimentamos a nuestros bebés con los mejores alimentos y en los mejores ambientes, es necesario que cuidemos su calidad de sueño con un colchón adecuado a sus necesidades.

Nacemos sabiendo dormir porque ya en el bebé antes de nacer, en torno a los 6 meses de gestación, se observa el sueño activo; y el sueño tranquilo a partir de los 7 meses de embarazo. Pero, ¿cómo es el sueño de un bebé recién nacido y hasta aproximadamente los 3 meses?

No cabe duda de que papás y mamás nos pueden responder  a esta cuestión porque, si tienen bebés en estas edades, lo están viviendo o en muchos casos, como bien dicen, “padeciendo”. En frecuentes entrevistas comentan, con cierta nostalgia, que desde que nació el bebé no han podido dormir una noche de “tirón”, establecen turnos para poder “pegar ojo” al menos durante un rato, y al día siguiente a seguir con la cotidianeidad como si hubieran dormido normalmente. Es entonces cuando el bebé pasa la mayor parte del tiempo durmiendo. ¡Qué difícil parece esto! Sin embargo tiene su razón de ser. El sueño se armoniza con las necesidades que el bebé presenta en cada etapa de su crecimiento y tiene unas características bien definidas. Veamos algunas de ellas.

Desde que nace y hasta que cumple aproximadamente los  4 meses, el sueño del bebé no distingue entre el día y la noche, es ultradiano y se reparte en varias series discontinuas a lo largo de las 24 horas del días, es decir, no son capaces de dormir ocho horas por la noche y a lo sumo una siesta. Además es bifásico, solo tiene dos fases, sueño activo (REM) y sueño lento de una duración aproximada de 50 o 60 minutos de duración cada ciclo, con frecuentes despertares.

El bebé tiene la capacidad de entrar directamente en sueño REM,  y de permanecer en este tipo de sueño un mayor porcentaje de tiempo que el adulto. Este tipo de sueño se reconoce porque observamos que se mueven los ojos, es el sueño activo, el sueño que reorganiza el cerebro y los procesos de aprendizaje. ¿Por qué duermen así con un patrón de sueño tan irregular en horario, sin distinguir entre el día y la noche y despertándose a veces casi continuamente?  Porque de esta forma se asegura el aporte de alimentos para evitar hipoglucemias que pondrían en riesgo su salud, pero además se asegura que su mamá o papá está cerca, son sus figuras de apego y  su supervivencia depende de lo cerca que ellos estén, no olvidemos que somos especie de “acarreo”.  Por otra parte, durmiendo mas tiempo en fase REM, nuestros bebés desarrollan su mente e integran los estímulos que le son tan novedosos favoreciendo su aprendizaje. Como vemos nada ocurre por casualidad. Cuidemos su sueño adaptándonos a sus necesidades, intentando no imponernos a la naturaleza y entendiendo que todo es un proceso natural que hemos de respetar y moldear en función del desarrollo de nuestros bebés.

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