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Hablamos de sueño: la maduración del ciclo de sueño

11 November 2011,   By ,   0 Comments

En el anterior artículo dejamos a un bebé de tres meses durmiendo plácidamente en un colchón adaptado y adecuado a sus necesidades sabiendo que sus ciclos de sueño son irregulares y con dos fases, activo (REM) y sueño tranquilo. También sabemos que el bebé, que durante el primer trimestre entraba directamente a dormir en fase de sueño activo, a partir del tercer mes, va a entrar en fase de sueño no REM. Además, cuando el bebé entra en fase más profunda de sueño tranquilo puede ampliar su permanencia en esta fase hasta una hora u hora y media… ¡todo un logro! Pero cuando hablamos de bebés y niños no existen logros sin “peros” y todavía estamos  en un periodo de cambios con las consiguientes variaciones connaturales al crecimiento y la maduración de nuestros bebés.

maduracion del sueño y caras de bebe

La Maduracion del sueño

Efectivamente conforme va creciendo un bebé va madurando a todos los niveles, cerebral, psicológica, afectiva y socialmente, pero le queda mucho por hacer. Aprender el mundo y del mundo es una tarea que requiere mucho esfuerzo por parte del bebé; y mucho amor, ternura y paciencia por parte de los padres, para poder acompañarle en ese continuo descubrimiento y aprendizaje.

Esto también ocurre con el sueño, tiene que seguir madurando. El bebé tiene que ir adquiriendo un ritmo circadiano, es decir, tiene que comenzar a distinguir entre el día y la noche. Tiene que adquirir todas las fases del sueño y sus estadios completándose este desarrollo en el intervalo de siete a once meses, y hasta los seis años tiene que madurar sus procesos de sueño para ser semejante al sueño adulto. Así que, queridos papás y mamás, con todo el amor del mundo, demos tiempo para que nuestros niños crezcan y maduren aunque no durmamos en el proceso.

Y digo esto porque todavía nos vamos a encontrar en nuestro bebé un sueño irregular con frecuentes despertares cada vez que se pase de una fase de sueño a otro, cosa que también nos ocurre a los adultos. En esta cuestión tenemos que distinguir bebés que son capaces de autorregularse y pasar de una fase a otra casi sin que nos enteremos (son estos papás y mamás que nos dicen con júbilo “pues mi bebé hace toda la noche”), y los bebés que precisan regulación externa para poder pasar a la siguiente fase del sueño (los padres que con el agotamiento reflejado en sus caras nos dicen “ pues yo cada hora u hora y media tengo que balancearlo o cogerlo y mecerlo hasta que coge el sueño”). Ambos comportamientos del bebé son normales en estas fases de desarrollo. Además a estos “despertares”  nocturnos se unen grandes cambios que van haciendo nuestros bebés: progresos a nivel motor, cambios alimenticios, dentición, y la tan importante ansiedad de separación de los papás. Todo esto también influye en la calidad de sueño de nuestros peques.

Comencemos pues, como padres, a comprender que el sueño es un proceso natural que necesita de los procesos de maduracion del sueño a todos los niveles, que nuestros bebés están sujetos a sus cambios evolutivos constantes, que son vulnerables y que, sobre todo, precisan nuestra compañía incluso en el sueño. Pero no olvidemos las condiciones físicas favorables para mejorar su calidad de sueño y esto siempre implica un buen lugar de descanso con un colchón que nos de la seguridad de que nuestro bebé está seguro y confortable.

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