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Cómo preparar una habitación infantil

07 octubre 2011,   By ,   0 Comments


El entorno es importante para favorecer el sueño. De ahí la importancia de adecuar bien las habitaciones de los niños. Os aseguro que no he escatimado esfuerzos en los cuartos de mis cachorros. Todo está pensado para el juego durante el día y el reposo por la noche. De los colores de paredes y muebles a los tejidos que cubren las camas y las ventanas.


La habitación de la niña, que por algo es la benjamina y la princesa de la casa, es especialmente cálida y acogedora. En tonos claros y relajantes. La cama es grande, cubierta de cojines, solo de verla dan ganas de tumbarse en ella y hundirse entre las almohadas. Está cubierta con una funda nórdica –mi espíritu práctico al final me ha hecho decantarme por el uso de fundas nórdicas tanto en invierno como en verano, así me resulta más fácil hacer la cama y me evito el tener que poner colcha para cubrir la cama-, que es 100% artesanal, porque la he hecho yo con estas manitas (en una prueba más de que la maternidad trastorna, yo, que no había cosido más que dos botones en mi vida, me hago una funda nórdica enterita para la niña de mis ojos). 35 cuadrados de tejidos estampados. Con su almohada a juego. En una tela de estrellas rosas. Para que la niña duerma soñando con los angelitos, como si flotara en un mar de nubes. También la cortina está coordinada. Y la lámpara. No le falta detalle.

Y ahora os preguntareis, ¿y todo este esfuerzo ha merecido la pena? Pues os diré, con gran desconsuelo, que no. Ha sido completamente en balde. La niña no soporta su habitación. Detesta su cama. Por la noche tenemos que dormirla en el coche, en el salón. Si la ponemos despierta en su cama chilla como si la estuviéramos torturando. La tumbamos en su cama ya dormida, y duerme allí unas tres o cuatro horas. Hasta que se despierta por primera vez y se viene a nuestra cama. Al final soy yo la que huyo de ella y termino durmiendo en su cama. Y se duerme de cine, la verdad.

Imagen: El Mercado de las Pulgas

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