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Alteraciones del sueño del niño

20 junio 2014,   By ,   0 Comments

Es durante los primeros quince años de vida la época en la que se producen los cambios más significativos en la estructura del sueño.

Características del sueño infantil.

Antes de nada, para entender mejor cómo evoluciona el sueño a lo largo de la infancia debemos conocer lo que es el acoplamiento. El acoplamiento podríamos definirlo como  el resultado de la evolución de una persona con el sistema de cuidados del niño, de manera que se crea una dependencia entre el cuidador o la madre con el niño. Más que en un sentido didáctico o de aprendizaje se refiere a una necesidad biológica de contacto con los adultos, de protección ante los peligros más que una necesidad de ser alimentado. Es un instinto fruto de la selección natural.

Este acoplamiento al que nos referimos se puede dividir cronológicamente en 4 fases diferenciadas. Las tres primeras se dan durante la infancia:

  • Una fase primera. Abarca desde el nacimiento hasta los 2 o 3 primeros meses de vida. Es un periodo en el que el niño tiene una respuesta social indiscriminada, es decir, que responde a todos los estímulos, no a un individuo en particular.
  • Fase segunda. Va desde los 2 o 3 primeros meses hasta los 7 meses. Es en este momento cuando el niño ya manifiesta una predilección por una persona en concreto o por un grupo de personas.
  • Fase tercera. Ocupa desde los 7 meses hasta los 3 años. Es en esta fase cuando el niño comienza a mostrar un acercamiento activo o una búsqueda. Podemos hablar entonces de que el niño está “acoplado”.

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Dependiendo de este acoplamiento y de la madurez del niño, podemos diferenciar unas características en el sueño.

Fase del nacimiento hasta el primer año.

En esta fase el sueño de los niños es muy baja y los periodos de vigilia se incrementan, dándose fundamentalmente por las tardes.

La duración media del ciclo del sueño de un recién nacido hasta los 6 meses es de unos 30 o 40 minutos, dándose con mucha normalidad frecuentes despertares durante los 2 primeros meses.

Hasta los 3 meses por las noches suelen encontrar el adormecimiento con facilidad. Es a partir de los 3 meses cuando se empieza a complicar, quizás originado por el deseo de relación con el entorno y ante los estímulos. A partir de los 3 meses de edad casi se produce una distribución estable de las franjas de vigilia y sueño, de tal manera q los patrones durante el día están bien marcados hacia las 12 o 16 semanas.

Un recién nacido suele presentar periodos de sueño de unas 16 o 17 horas al día. Estás horas totales de sueño tienden a disminuir de una forma progresiva hasta 14 o 15 horas al día a los 4 meses y a 13 o 14 horas al día en los 6 u 8 meses.

Fase de los 2 a los 5 años de edad.

Con esta edad, los cambios que se producen no ofrecen tanto contraste como en el primer año de vida. Empiezan a consolidar un periodo de sueño nocturno de unas 10 horas de duración. Entre los 2-3 primeros años se producen siestas cortas durante el día y ya es a partir de los 3 o 5 años cuando se consolida un único periodo de sueño y por la noche.

A los 2 o 3 años los ciclos de sueño suelen ser de 60 minutos, mientras que en los 4 o 5 años esos ciclos aumentan hasta los 90 minutos típicos de los adultos.

Un dato curioso es que en los primeros 6 meses los tiempos de sueño siguen a las tomas de alimentos, por lo que podemos decir que el ciclo de las tomas actúa como un regulador del sueño en los niños.

En esta edad, los niños tienen hasta 7 ciclos de sueño, con una transición tranquila entre ellos y una media de aproximadamente 4 cambios de posición por hora, no como en el caso de los adultos, que se mueven de manera brusca entre uno y otro.

Fase de los 5 a los 10 años.

Los patrones del sueño en esta etapa resultan bastante estables y se parecen mucho a los de los adultos.
Unicamente superan en 2 horas y media el tiempo total de sueño diario de un adulto. En el caso de frecuentes siestas durante el día debemos estar alerta, puesto que pueden ser signo de algún proceso patológico.

El tiempo medio de latencia de sueño está en los 15 minutos, por lo que se deduce que están en un estado de alerta mayor. Un 27% de los pequeños hasta los 10 años son roncadores.

En resumidas cuentas, a medida que va avanzando la edad del pequeño durante la infancia, las horas diarias de sueño van disminuyendo y se van concentrando en un único periodo nocturno.

Fuente: Dr. Gonzalo Pin Arboledas. Unidad Valenciana del Sueño. Clínica Quirón Valencia. España.